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domingo, 23 de febrero de 2020

La Dualidad ¿Qué nos pasa? (De la saga Conversando con Trinity)




‒ ¿Unar, pero sabes con precisión qué es la dualidad? 

Me daba cuenta ahora mismo de que me había lanzado a comentar mis penas y desconciertos, sin tener la amabilidad de preguntar a Trinity por su nueva vida y de como le iba...Aún así seguí escuchando, no quería interrumpirla. 

‒  Trinity, Me has hablado bastante de este tema, y he leído libros de filosofía hermética... tengo una idea, pero no es fácil hacerse con ello... Sobre todo con lo que tú me cuentas; porque has dado un enfoque nuevo y desconocido. Lo que había leído hasta ahora era "alimento para bebé"... Aceptar eso, que no soy lo que he creído, que todo el cuento de que somos la cúspide de la pirámide viviente del planeta es un mito... que mi cerebro no me pertenece, que soy manejada desde algún lado para cumplir un destino que alguien ha elegido para mí... que existen seres que desconozco y no puedo ver, haciendo todo lo posible para que cumpla con ese plan, ese destino...

Todo este tiempo sin verte, he estado haciendo un análisis de mi pasado, de mi vida, experiencias... Me he dado cuenta de algo tremendo.

‒ ¿De qué?

‒  He observado que cada vez que por algo que nacía de mí; me revelaba a cumplir un estilo o formato de vida que debía plasmar en ese momento. Cada vez que contra toda circunstancia e imposición socio-cultural y familiar me revelé a ello; luego fui de alguna manera castigada; es decir, vivía después de esos estados de rebeldía un sin fin de vivencias adversas y desafortunadas, que me hundían y ralentizaban mi progreso en todo sentido.

‒ Es así como sucede. No te equivocas,  todo el adoctrinamiento religioso, educativo, cultural, social, familiar... Nos lo han vendido como la voluntad divina, destino, etc. No dudes de que cuando intentes salir de esos patrones; eres un "cardo en el sistema", y tratarán de reconducirte. Nos lo han dicho, a su manera, claro; "nadie puede esconderse a los ojos de dios". Somos radiografías. Sólo sosteniendo una vibración por encima de la densidad con la que convivimos, podremos progresivamente salir de sus controles.

‒ Eso es difícil Trinity...

‒ Sí, no es fácil, pero tampoco imposible. Es difícil, ya que como raza humana, genéticamente portamos   dos estados de conciencias, que reflejan personalidades cambiantes y ambiguas, que nos fuerzan a vivir en fricción constante con nosotros mismos y con los demás. Esto es la dualidad.

‒ Genéticamente dices...  Eso suena a que el "creador" nos hizo como una especie deforme e inclinada al error, división y sufrimiento. ¿Cómo podemos vivir así? ¿Cómo podemos experimentar la felicidad? Si dentro de nuestras psicologías contradicen cada pensamiento y ocultamos el temperamento al no concordar con la idea de que somos buenas personas...

Significa que nos han enseñado a vivir en dos estados opuestos “Amor y Odio”; tallados en nosotros como instintos desde niños, para ser jueces de lo que esta bien y mal. 

¿Pero qué es el bien y qué el mal? Llevamos sembrada la inquisición,  el prejuicio y enjuiciamiento hacia todo aquello que pueda sacarnos de nuestras creencias,  y hacer que nos demos cuenta. ¿Hemos sido configurados por "el creador" para que nunca evolucionemos? ¿Y se nos exige que lo hagamos? ¿Encima se nos culpa por no conseguirlo? Es un desastre, la verdad...

‒ Sí, la “Dualidad” está en nuestras células, en nuestra biología, y se expresa como conductas opuestas  a nuestra condición genuina, es decir, el enemigo de nuestra evolución lo llevamos en nosotros mismos, y estamos programados para no conseguir dicha evolución. Además es acumulativo...

‒ ¿Acumulativo? ¿Qué quieres decir?

‒ Que los archivos genéticos de vidas pasadas se suman a la biología actual; todos los antecedentes, documentaciones, etc., nos acusan de nuestra involución. Así, la dualidad "engorda" vida tras vida...

‒ Tus palabras me desaniman aún más...  ¿Cómo podremos eliminar dichos antecedentes si nacemos sin recuerdos y no elegimos la vida que tendremos al nacer?

‒ Relájate Unar; hay esperanzas. Esta vida es nuestra verdadera y autentica oportunidad, ya que tenemos derecho a elegir por nosotros mismos como seguir viviendo, y claro que podemos repararla lo más posible.

‒ ¡Como Trinity! Con un "padre creador" de este mundo, que todo lo ve, todo lo puede, todo lo sabe, y nos ha fabricado para fracasar en ello. Que encima nos vigila para reconducirnos; y lo hace si se observa en nosotros la inclinación de cuestionar o  querer salir  del sistema, y si además estamos permanentemente inducidos a seguir en el adormecimiento de "la  granja humana".

‒ Sí es  posible lograrlo Unar; porque él no es el eslabón más alto y poderoso, sublime, divino, como nos han hecho creer. En todo caso, es un usurpador, impostor; que gobierna este planeta y universo, pero no más allá. Estamos dentro de un Cosmos, y hay otras civilizaciones ayudando para que comprendamos que esta vida  interesa mucho para manifestar ese cambio.

‒ Bueno... es un alivio escuchar que no estamos aquí abandonados y a merced de un "dios padre todopoderoso", que según lo que dices parece más un retorcido psicópata que un ser sublime y bondadoso. 

Pero si observamos la historia conocida; aparentemente todo nos acusa, ¡Pero claro, ahora caigo! Somos hechos a su imagen y semejanza, que se puede esperar de los defectuosos hijos de un psicópata. Por eso  siglo tras siglo repetimos las mismas historias de maldad, guerras, sumisión, falsedad, control, vileza... «Se me cortaba la respiración, no podía evitar sentirme enfadada, timada y estafada por todo lo que hasta hacía poco sostenía como verdad.  Era como si toda la información y enseñanza recibida fuese una enorme bola de cristal insertada en mi cerebro; y que al estarse rompiendo, sus fragmentos no paraban de hacerme daño. Pero dichos fragmentos seguían allí, no era tan fácil deshacerse de ellos; el trabajo era progresivo, a veces lento y también agotador».

‒ Sí, esto es lo que hacen las caras visibles de quienes gobiernan el mundo; y la humanidad por ignorancia y pobre autoestima; tolera y repite cada uno en su medio y nivel. Las personas que gestionan este planeta, algunos son conscientes de para quienes trabajan y otros no. 

Debes saber Unar que los siguientes pasos son imprescindibles para impulsar un cambio: Reconocer que nos utilizan y engañan. Aceptar que el mundo es manejado por un gobierno oculto. Ser conscientes de como es la vida en este planeta. Darnos cuenta de que las secuencias históricas son las mismas con periodos  más actualizados. 

‒ Trinity, pero nos cuesta demasiado llegar a ello. Parece que nunca es suficiente todo lo que vemos y tenemos como pruebas, como para permitirnos el tiempo de observar y pensar qué queremos y podemos hacer con nuestras vidas... Si desde de que nacemos se nos enseña que somos incapaces. Nos conformarnos con que siempre sea lo mismo; aunque reconozca  que  portamos un lado oscuro, que nos fuerza vivir dentro de nosotros mismos desde la separación e individualismo. Me parece que desde allí es casi imposible ayudarnos porque no sabemos por donde empezar.

‒ No es cierto que seamos incapaces de decidir por nosotros mismos. Hemos sido engañados y ultrajados, haciéndonos mentalizar la ilusión de que somos inferiores, inducidos a dirigirnos a "deidades" supuestamente más evolucionadas y superiores a la nuestra. Pero para poder pedir cuenta de nuestras negligencias evolutivas; tendrían que darnos todos los datos que nos ocultan, y que podamos reconocer de forma colectiva como es realmente la vida en este planeta. Abandonar el juego del enganche emocional; ya que estas energías crean mundos paralelos que viven de nosotros; de nuestras energías emocionales. Pero ¿Por qué rendirnos sin intentarlo? Lo mejor será trabajar en ello e intentar comprobarlo.

‒ Concluyendo... Entonces, ¿La dualidad es una cárcel genética?

‒ Sí, y un estado de consciencia para ser expresado en en esta tercera dimensión. Es la máquina por medio de la cual las personas generamos la energía que sostiene y alimenta la densidad vibratoria de dicha dimensión.

‒ Quiere decir que ¿Hemos sido creados así para ser las baterías de una realidad planetaria densa, tóxica y negativa? ¡Pues vaya con el buen creador!

‒ Sí, pero recuerda que ese falso padre no es el único ni último eslabón, y que no estamos abandonados a su merced.

CONTINUARÁ...
DEFENDÁMONOS DE LOS DIOSES

¿Podría ser que los dioses que nos presentan las religiones fuesen unos embaucadores? ¿Y que los tripulantes de los ovnis tampoco fueran lo que parecen ser, como por ejemplo unos seres de otros planetas que vienen al nuestro por las noches a recoger muestras? Este libro trata de averiguar cómo se manifiestan las inteligencias extrahumanas y qué se esconde realmente detrás de ellas, y lo hace buceando tanto en la historia humana —una historia a menudo complicada y plagada de injusticias— como en la no menos compleja historia de las religiones. ¿Quiénes son esos “dioses” que desde tiempos inmemoriales parecen ser los instigadores de la mayoría de religiones? ¿Cuáles son sus intereses? ¿Por qué se entrometen en la vida de las personas y juegan con nosotros? A lo largo de estas páginas el autor busca respuestas a un tema tan controvertido, abordándolo desde un punto de vista donde los límites entre la religión y el fenómeno ovni se difuminan hasta casi desaparecer y convertirse en un todo del que quizá tengamos que defendernos. "Defendámonos de los dioses" es una de las obras más conocidas de Salvador Freixedo, y una de las más populares de la ufología mundial. Esta edición, revisada y actualizada por el propio autor, no puede faltar en la biblioteca de ningún aficionado a los ovnis... ni a las religiones.


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LA GRANJA HUMANA

Los ovnis, aunque los medios y en particular las grandes editoriales sean reacios a publicar nada sobre ellos, siguen surcando los cielos del planeta, y sus «tripulantes» siguen conviviendo con nosotros aunque no los veamos, porque hace tiempo que aprendieron a bajarse de sus vehículos, a contactar con los seres humanos y a intervenir de manera muy solapada en nuestras vidas. Aunque creamos que la marcha de la historia de la humanidad se debe a los gobernantes de todos los tiempos, la triste realidad es que han sido solo unos inconscientes juguetes de estos entrometidos visitantes del espacio, y por desgracia lo siguen siendo. En este libro el autor nos presenta varios ejemplos de esta innegable intromisión de los seres que tripulan los ovnis en las vidas de los humanos; ejemplos que tienen más de negativo que de positivo, contra el parecer de los ingenuos que todavía creen que los «extraterrestres» son los que nos van a ayudar a solucionar nuestros problemas. A pesar de que la primera edición de «La granja humana» se publicó hace más de veinte años, esta nueva edición, revisada y actualizada por el autor, sigue teniendo la misma vigencia que entonces, porque los ovnis continúan ahí, endemoniando la historia humana, mientras los científicos miran para otro lado, los banqueros discuten sobre la prima de riesgo y los «intelectuales» siguen tan satisfechos contemplando su propio ombligo y felices de verse tan inteligentes.

jueves, 20 de febrero de 2020

Cansada de mi misma (De la saga conversando con Trinity)


Habían pasado más de cuatro meses, mi vida seguía sumergida en un mar de incoherencias, de intenciones que no llegaban a ningún sitio, de enfados, dudas, desconfianza... Un sin fin de fricciones internas, decepciones hacia mí misma, hacia mis propios potenciales de cambio, de visión, percepción, consciencia. Darme cuenta de que era una más, "una máquina humana"; eso no me gustaba nada...

Me había creído especial y lista, pero ahora me daba cuenta de que eso también era ilusión, pues seguía funcionando en la vida dependiendo de mis sentidos ordinarios; esos que antes entendía como esenciales y únicos para la supervivencia humana; y que ahora conociendo que no eran suficientes, es decir, que mirar, oír, palpar, oler y saborear la materia; no era lo único. Que había algo más, mucho más en todo lo que nos rodea, a lo que yo no era capaz de llegar o acceder.

Y si yo no era capaz de percibir ese "algo más", tenía que depender de quienes decían que sí podían hacerlo; ya sea por contar con facultades especiales de las que yo carecía, o porque aparentemente eran más evolucionados, adelantados, etc...

Ahogada por todas estas reflexiones; habían transcurrido casi cinco meses sin ver de nuevo a Trinity. La verdad era que de alguna manera mi enfado conmigo misma se hacia extensivo a ella, y por mucho que me llamase para hablar o vernos, yo la evadía. Estaba cansada de que otros, otras, me contasen lo que les llegaba de otras realidades paralelas a esta tercera dimensión planetaria...

Si ya hemos sido engañados durante tantos milenios y reencarnaciones, debido a que nuestros cerebros están programados para que así sea. Nacemos con esa predisposición genética; ¿Cómo puedo confiar en lo que alguien me cuenta?... Estaba enfadada con mis limitaciones ancestrales y genéticas que "alguien programó en mí antes de nacer". Al mismo tiempo también estaba enfadada  por haber nacido con la percepción de que nada era como parecía, que todo tenía un lado oculto distinto a la aparente realidad.

Un día, más por cariño que por la expectativa de que me revelase cosas; volví a ver a Trinity. Por otro lado me daba cuenta de que de alguna manera estaba abandonando la condición de naufrago, de buscar desesperadamente que alguien me revelase algo a lo que aferrarme y salir de mi ceguera y estupidez cognitiva y espiritual. Consideraba a Trinity una amiga en quien poder confiar, y eso no abundaba en mi vida por esos tiempos.

Miré a Trinity entrar en aquella cafetería que por no ser ya hora de desayunos, estaba casi vacía; tuve la extraña sensación de verme a mí misma, fue solo un flash, un nítido segundo en el que ella era yo caminando hacia mi. Fue algo desconcertante y tan real. No pude accionar hasta que ella  me sacó de ese lado que ahora mismo me es imposible describir.

‒¿Unar? ¿Estas bien? 

‒ Sí... Hola, disculpa, ven siéntate.

Ella no me pidió explicaciones, ni me hizo ningún reproche por mis evasiones a nuestros encuentros; parecía saber y entender mis razones. Yo quise comentarle mis enfados y malestares... Lo que normalmente hacen dos amigas cuando se reencuentran; ponerse al día con sus emociones, y rellenarse una a la otra de sus malos ratos. En el fondo me sentía realmente patética, pero no podía parar la acción de depositar en mi amiga mis frustraciones y mala vibra.

‒ Haré comentarios  a partir de tus palabras. «Dijo ella en una actitud de neutralidad total».

Lo único importante es tu estado de ánimo, el mío y el de todos los demás... Ha de ser el mejor o positivo el mayor tiempo posible; brillante, activo, alegre, optimista. Tener conciencia de nuestros estados anímicos; ya que somos golpeados y forzados a vivir cada día en esta prisión del tiempo, que se hace infinita construyendo fronteras que limitan nuestras conciencias individuales y colectivas.

Estamos siendo bombardeados permanentemente a través de nuestros sentidos;  escuchamos, leemos, vemos tantos enfoques distintos, opiniones... Terminamos cansados, abrumados, tomamos decisiones. Llegando a sentirnos condicionados por nuestro cansancio y resignación... 

Es eso lo que se persigue hacer con nosotros. Agotarnos hasta quitarnos las esperanzas, ilusiones o proyectos de vida como civilización.

‒ Pues mejor no has podido decirlo; así me siento.  

‒ Conocer lo que ya conoces no te justifica. Sabes que  nuestra libertad de tomar decisiones está condicionada, pero eso no es excusa para que te resignes a aceptar una condición genética que define y marca la realidad que vivimos dentro de este planeta.

‒ ¿Pero contra qué luchamos realmente? ¿Cómo trascender todo esto?

‒ Ya conoces que portamos un lado oscuro; eso hay que aceptarlo, es una idea para trabajarla con respeto y claridad.

‒ Ya lo sé; el enemigo está implantado en nosotros. ¿Y qué podemos hacer con ello?

‒ Somos plenamente libres de elegir si queremos portar ese lado oscuro o desecharlo; es justamente esto lo que en este mundo se nos prohíbe subliminalmente, se nos confunde  para impedir que trabajemos en ello y extirparle.

‒Pues es justamente por lo que estoy enfadada y triste.

Eduardo Punset (Autor)
‒ Pues estas cayendo en ese juego. Y es eso lo que quieren y buscan; que las personas vivan gran parte de sus días con enojos, tristezas, melancolía y soledad. ¿Cuántas veces en nuestras vidas nos hemos sentidos solos? ¿Cuántas veces hemos querido depositar nuestra confianza en un amigo? ¿Cuántas veces nos hemos visto envueltos en desilusiones y traiciones? A tal extremo de quitarnos las esperanzas en volver a confiar, volver a creer y volver a amar.

‒ Sí, así mismo es. La atención a esta realidad y su sistema inductor telepático, ha de ser constante. Hay temporadas que es agotador, pues este control se ejerce día a día en nuestras psicologías y el estado anímico se ve atrapado por el escenario abrumador; manipulados  a mentalizar un mundo sin el más mínimo interés de mejorarlo, de modificarlo para poder vivir en estado de tranquilidad, de alegría y superación. Estoy cansada de que nos prometan salir de esta realidad y de alcanzar una superación vibratoria aplicando prácticas, métodos que supuestamente garantizan  nuestra libertad y despojo de la dualidad.

‒ ¿Unar, pero sabes con precisión qué es la dualidad? (CONTINUARÁ).

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EL ALMA ESTÁ EN EL CEREBRO

Emociones, ideas, temores, deseos… y tantos otros aspectos de nuestra vida dependen de las complejísimas operaciones de nuestro cerebro. Cuando nos interrogamos acerca de nosotros mismos, son muchas las preguntas que surgen: ¿depende el amor de unas meras conexiones neuronales?, ¿se puede manipular el pensamiento de otros?, ¿nos engañan nuestras percepciones? Los interrogantes que suscita el cerebro y su manera de funcionar es infinita. En el siglo XXI el cerebro sigue siendo aún el gran enigma que el hombre intenta desvelar.

martes, 18 de febrero de 2020

Buceando en el Mar de mis Recuerdos



Me ha tocado reinventarme... Sí, literalmente ha sido así; por fortuna lo he hecho a partir de una reflexión consciente, “viajando hacia ese pasado” que en algún momento me generaba dolor. Pero que tuve que aprender a observar desde la comprensión, para así entender el porqué de tantísimas vivencias, circunstancias adversas, limitantes, desafortunadas, carentes de afecto, viciadas de soledad.

Todo aquel pasado y sus circunstancias forjaron mi carácter; mi forma de observar y percibir la vida, mi manera de interactuar con el medio, con las personas. Tuve que hacer un recorrido de regreso hacia ese pasado para rescatar lo positivo, para recuperar lo mejor y entender lo peor. 

Me hice con un legado sobre el cual pude reconstruirme, era pequeño, era escaso; pero era algo. Si nos atrevemos, si nos esforzamos en encontrar esas partículas, esos trozos de recuerdos, de circunstancias, de entregas de otras personas que pasaron desapercibidos, porque la tendencia del ser humano suele ser enfocarnos en lo negativo, en las carencias...

Lo negativo y limitante puede ser mucho, nuestro recuerdo puede estar espeso y atragantado de dichas vivencias indigestas, desagradables, tristes... La mente humana está estructurada para ver más ese lado oscuro, y aunque el otro, el positivo, pueda ser abundante y equilibrado con el negativo; aún así, es posible que en el futuro quedemos anclados en las vivencias negativas.

Me he tenido que reinventar a partir del rescate de ciertos aspectos positivos que quedaron sepultados por toda la negatividad. He viajado a ese pasado para ser consciente de ciertos legados; por eso el énfasis de este relato quiero ponerlo en un aporte de mi padre. El era una persona que leía muchísimo; así que en mi casa a lo mejor carecíamos de bastantes cosas materiales, pero siempre había libros. 

Crecí con un padre lector que con su ejemplo me invitaba y me motivaba a mi hacer lo mismo, por eso soy una lectora. Desde que comencé a leer de forma comprensiva, eso fue sobre los ocho años más o menos.

Los libros me acercaban a otras  fronteras, otras  posibilidades, otros formatos de vida,  distintos  a los de mi entorno y familia. Otras culturas y formas sociales a los  que yo jamás habría podido acceder materialmente; pero  que sí podía hacerlo a través de la lectura. 

Así que fue mi padre quién me brindó esa posibilidad; no diciéndome que lo hiciese, si no a través de su ejemplo, porque recuerdo a mi padre  leyendo siempre en sus ratos libres; libros que una vez el leía yo corría apresurada a leerlos después. 

Siempre sentí en una parte de mí cuando veía a mi padre leer, que yo tenía que hacerlo también; y esa intuición, esa percepción era real. ¿Por qué? Porque ha sido a través de los libros como pude en esos momentos nutrir mi mundo. 

He conocido otras realidades imposibles de poder acceder a ellas por otros medios. Por eso desde mi propia experiencia me atrevo a recomendar lecturas; porque “he surfeado la vida”. Y con surfear me refiero a que he navegado “inmensas y peligrosas olas” y por olas me refiero a circunstancias adversas, bastante fuertes y negativas,  pero las he sufrido "montada en un libro", ha sido un libro, el indicado en cada momento lo que me ha ayudado a superar muchísimos aspectos de mi vida.

En esta sección voy a sugerir lecturas de libros que para mí fueron importantes, y que hoy en día no dejan de tener vigencia, y podrían ser significativos para la vida de muchas personas, como en su momento lo fueron para la mía. 

Voy a sugerir lecturas actuales así como libros  que aún teniendo tantísimos años de edición, siguen estando muy vigentes en su aplicación. 

En relación a lo relatado; hoy quiero recomendar el libro Reinventarse del Dr. Mario Alonso Puig, y que pueden adquirir en el siguiente vínculo.



RESUMEN DEL LIBRO

En el Oráculo de Delfos, a la entrada del templo de Apolo, en la antigua Grecia, una piedra tenía grabados unos extraños signos. Era una invitación a adentrarse en una de las aventuras más fascinantes que el ser humano pueda emprender, la de conocerse a sí mismo. Este libro es un mapa que nos va a acompañar en ese viaje hacia nuestro propio interior. Poco a poco se irá desvelando el secreto de cómo las personas creamos los ojos a través de los cuales observamos y percibimos el mundo. Son estos ojos los que tantas veces hacen que nos enfoquemos en las culpas del pasado y no en las posibilidades del futuro. Reinventarse no quiere decir convertirse en alguien distinto a quien se es, sino sacar a flote nuestro verdadero SER. Es en este nuevo espacio de posibilidades donde afloran la creatividad, la sabiduría y la energía que transforman por completo nuestra experiencia, trayendo una mayor serenidad, ilusión y confianza a nuestras vidas. Está en nosotros, en el ejercicio de nuestra libertad personal, hacer elecciones que paulatinamente nos lleven a transformar nuestra forma de mirar. Decía Marcel Proust que “el verdadero acto del descubrimiento no consiste en salir a buscar nuevas tierras, sino en aprender a ver la vieja tierra con nuevos ojos”. Son nuestros nuevos ojos los que nos van a permitir ver lo que antes nos era invisible y son también esos nuevos ojos los que nos van a llevar a descubrir cómo alcanzar aquello que hasta ahora nos había parecido imposible.


Hasta la próxima...


Otracocy Osamás