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domingo, 11 de agosto de 2019

7- Olvidándose del Guión (De la saga Conversando con Trinity)



Llevaba muchos días sin ver a Trinity. La última vez que la vi, además de dejarme de nuevo en espera del último tema de conversación; me insistió que estuviese pendiente de mis sueños, y de que apuntase todo aquello que recordase al despertar… No sólo comencé a hacerlo, sino que también lo hice con sueños del pasado.

Mis sueños casi siempre han sido muy nítidos, al escribir ese pasado onírico, me di cuenta de que a muchos de los mismos le seguían vivencias similares en esta realidad. No entendía nada, pues aquello no podía explicármelo desde todas las teorías acerca de los sueños. Siempre he tenido la percepción de que hay algo más allá de lo que nos cuenta la psicología y algunas corrientes místicas y/o esotéricas. Así que, al no tener respuestas que me aclararan el misterioso mundo onírico; siempre he terminado aparcando las preguntas en relación a ello.

Estaba yo imbuida en mis pensamientos relacionados a mi mundo onírico, pero ¿Por qué se me había ocurrido llamarle así? Mientras más intenso el deseo de conocer, de tener respuestas; más fuerte se me hacía la sensación de que podía sacarlas de alguna parte de mi misma. Entonces me quedaba largos ratos diciéndome «lo sé, lo sé, solo que no lo recuerdo». El móvil sonó, di un salto, era Trinity.

―Hola Unar, qué tal todo.

―Bien ¿Y tú?

―Muy bien amiga mía; ahora mismo acaba de finalizar mi 7ª etapa de vida, y doy inicio a la mejor versión de mí misma. ¿Recuerdas que ya habíamos hablado algo en relación a esto?

―Sí, claro que lo recuerdo.

Pues eso de la mejor versión de ti misma suena estupendo, la frase da para mucho.

―Pues quedamos y te cuento…


Trinity y yo quedamos en la Puerta de Sol. Llegamos casi al mismo tiempo, y entramos a la cafetería más cercana. En este punto de nuestros encuentros; ya era yo consciente de que ella no iba a seguir un hilo estructurado de los temas que compartía conmigo, y que tampoco, cuando decía «ya te lo contaré en otro momento»; significaba que me lo diría la próxima vez que nos viésemos. Así que me relajé, abandonando la idea de seguir hablando del tema anterior, intuyendo que lo retomaría de alguna manera imprevista; y esto la verdad me gustaba, pues nunca sabía por donde saldría su conversación, y ni siquiera podía imaginar la respuesta que daría a alguna de mis interrogantes e inquietudes. Pero, como me adelantó aquella frase de la mejor versión de sí misma; me apresuré a preguntarle cuales eran las características de una persona que representaba su mejor versión como ser humano. Ella se quedó por unos segundos mirando su café, comenzó a hablar sin prisas…

―Cuando un ser humano comienza su despertar cognitivo y espiritual; piensa de otra manera. Sus reflexiones lo llevan a centrarse en su personalidad, en la autoobservación de sus debilidades, de sus egos. No se siente un héroe, ni que tiene una misión que cumplir. Sabe que estas dos últimas ideas no son parte de su verdadera conciencia; sino que lo son de su personalidad sustituta.

Se da cuenta de que las personas que le rodean, y con quienes interacciona son parte de su aprendizaje diario para con él mismo, no persigue ni se siente mejor que los demás, ni se esfuerza en  llamar la atención. Busca y encuentra crear vínculos de comunicación flexibles, armoniosos y abiertos.


Recuerda y recupera información de su memoria original, accediendo a los contenidos de su verdadero programa de vida, donde ve claramente lo que debe hacer y con quienes debe vincularse para en unidad, sin proyectar estructuras o liderazgos, dar comienzo a la transmisión colectiva del conocimiento negado y ocultado a la humanidad durante milenios.
Conoce  como mantenerse unido y sincronizado con la población planetaria.  Está atento a sus pensamientos. Dentro de ellos no han de existir indicios de ambición, poder o de supremacía, se considera igual a los otros, al haber comprendido que él ante cualquier situación es un ciudadano planetario, es decir no reniega ni se avergüenza de ser un humano 3D; porque sabe que era la única forma de ingresar a esta dimensión para estar dentro de la prisión Holograma Tierra.

Tiene claro porque está dentro de la prisión Holograma Tierra, y como debe seguir subsistiendo dentro de ella hasta que los demás humanos portadores de programas de vida similares sean activados.

 Inicia el camino de ser su propio aprendiz, hasta que llegue el momento de ser maestro de la verdadera vida. 

Ha dejado de necesitar maestros y mensajeros.

―Me parece que yo aún estoy muy lejos de ser ese tipo de humano… ¿Pero qué finaliza como etapa en tu vida?  ¿De qué forma das inicio a la siguiente? ¿Por qué el modelo de vida que llevas ahora mismo no te sirve para ese desarrollo humano que mencionas? ¿Qué pasará con las personas con quienes tienes vínculos? Pareja, familia… «Trinity me expuso su visión de las relaciones humanas en este mundo, pero en particular de su caso, y de como había ido a parar donde estaba, y con las personas que ahora mismo representaban sus vínculos y sus formatos de vida».

Trinity me dijo que había cometido errores, haciendo elecciones desde la inconciencia, movida por su autómata o personalidad sustituta. Que su vida desde niña había sido muy intervenida, como ha sido y es influida prácticamente toda la existencia en este planeta. Pero que ahora se daba cuenta del porqué  y como, que ahora podía encajar muchísimas piezas del puzle…

Había superado la negación que por muchos años experimentó, negándose a aceptar a estar aquí, a vivir en este mundo; conociendo en parte los motivos que tuvo para entrar a este planeta una vez más, regresar aquí cuando ya había podido salir de esta 3ª dimensión. Ahora lo entendía.

También observaba que muchas elecciones que hizo en el pasado en relación a su actual modelo de vida; no las hizo desde una verdadera conciencia. Me dijo que volvió a sentir algo parecido a lo que sintió cuando sobre los tres años fue desconectada de su origen, para ser formateada y adoctrinada según las líneas programáticas de este mundo. Me dijo:

―Imagina que un día despiertas en tu cama, tu casa, tu pareja; pero ya no eres tú, no que pierdas la memoria de esa vida que has llevado, ni de las personas con quienes la compartes, no… Sino que hay algo en ti que te dice que esa no es tu verdadera vida, que has estado viviendo un programa que no te pertenece. Que es hora de que comiences a prepararte para ejercer tu verdadero programa de vida.

Empieza allí un proceso de reacomodación, porque en ti misma percibes con definición a dos seres habitándote, antes no, antes te desenvolvías la mayoría de las veces de forma automática, aunque no del todo inconsciente, más bien desde una semiinconsciencia, pero lo suficientemente densa como para anular a la otra.

Se activa una lucha interior, han sido muchos, muchos años de programación. Haces una evaluación, un autoanálisis profundo de tu historia personal; puedes observar en cada etapa de tu vida, como has sido intervenida y conducida desde tu autómata. Observas también como las veces que te rebelaste a seguir ciertos guiones sociales o culturales; momentos en los que se impuso un poco de tu luz y tu conciencia real, después de ciertos actos de anarquía consciente; eras castigada, saboteado tu desarrollo y bienestar de muchas maneras para ser reconducida…

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