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lunes, 23 de abril de 2018

Déjame (Hibernación)

Quisiera poder mirarte,
contemplar tu esperanza serena 
estar en tu compañía,
colmar de plenitud unos instantes,
llenarme de miradas genuinas,
de palabras verdaderas,
de tu historia sentida.

Déjame escuchar tu silencio sonoro,
perpetuo de sentimiento,
que en tu mutismo va mi historia prendida;
de momento callas y esperas;
sintiendo mi sangre  tu eterna cercanía.

Déjame entrar por un momento,
aunque sea para luego dejarte,
déjame ver tus palabras ocultas,
déjame escuchar tu mirada escondida.

Déjame conocerte, escudriñarte, 
déjame mirarte, 
que en tu mirada va mi historia prendida.

 (Unar Idycula 1992)

Frente al Retén de Catia (Caracas, Venezuela)


Prisiones del olvido,
 producto del malestar social,
manos extendidas entre rejas 
saludan al vacío,
seres humanos que sufren
la prisión de supuestas fechorías;
miradas de censura no les ayudará.

Ellos silban un saludo,
 que la gente  no escuchará jamás…

Mira de verdad hacia las rejas,
y percibe a quienes sufren tras ellas,
en el cruel hacinamiento
de una humanidad sin certezas…

 Alza tu mirada sin reproches,
 que los verdaderos matones 
 habitan ocultos en la oscuridad.

(Unar Idícula 1991)

Simpleza (Sin lugar)


Quisiera ser una simple,
desconectada del tiempo,
ausentarme de este espacio,
pero dejando alguna huella...

Sin pensamientos ajenos…
ni complejidad impostora,
la pureza de una simple...

Sin este pulso foráneo, 
sin este pulso implantado,
en algún lugar  sin tiempos.

No sentirme desconectada
de mi espacio y mi universo;
ni desprendida, ni desterrada,
ni vivir desde lo  que no soy…

Quisiera ser una simple;
recuperar la simpleza,
la verdad del puro vivir.

(Unar Idycula 1991)