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martes, 4 de diciembre de 2018

Despedidas (Diciendo adiós a los monster con dosis de verdad)



He decidido llamarles monster (a los egos), me parece que literariamente suena más artístico. Han transcurrido unos días complicados, ha hecho falta hacer cierres de ciclos con la percepción de que algo se queda desajustado en el camino transitado, pero hay que avanzar, de momento algunas cosas se han de quedar en cuarentena...

Los monster... ¿Qué soy y qué no soy como persona? Haré una analogía sencilla a partir de la imagen de una célula humana.


Somos el núcleo, antes de ser "tuneados por el creador" éramos núcleo. Así que somos ese 2% esencia-luz y un 98% es todo lo demás. ¿Qué pasa cuando ese 2% permanece ignorante y dormido? Pues que gobierna en su mayoría el otro 98%.

Cuando ese 2% se despierta, y eso depende de cada persona, ya que no existen ni métodos ni tiempo específico para esto, así que hay tantas maneras de despertar como perfiles "humanos" en este planeta; pues comienzan los cambios de consciencia, se despierta el observador, empieza la autoobservación, la real, la que mira hacia adentro.

Darse cuenta no es tan fácil, es demoledor e impactante ser consciente de que eres una máquina humana, con un sistema operativo muy limitado; cuyo 98% ha estado formateado antes de nacer desde la zona de los uyuyuis* (ver nota al final). 

Así que nacemos formateados para ser adaptados a este mundo, mediante doctrinas religiosas, sociales, culturales, etc, etc... Así en todo el planeta y da igual la religión o doctrina ya sea oriental u occidental.

Este sistema operativo, integrado por los monster (egos); está diseñado para evitar que nos demos cuenta de que no somos eso, para que cuando nos hagamos preguntas que cuestionen a dicho sistema, y esto comienza mirando fuera y dudando de lo que hay; nos hagamos resonantes con multitud de temas, que nos alivian emocionalmente, y nos distraen de nuestros cuestionamientos e inquietudes. En pocas palabras: ese sistema operativo está diseñado para impedirnos que miremos hacia adentro. Y también para engañarnos, haciéndonos creer algunas veces que lo estamos haciendo, y que estamos logrando despertar nuestras conciencias.

Cuando planteo rasgos de mis  asuntos personales, lo hago porque no quiero desarrollar este blog desde teorías, es decir a partir de lecturas intelectuales acerca de estos contenidos. Pero jamás ponerme como ejemplo ni modelo de nada ni de nadie. Me autoobservo y veo como se cuelan los monster. También os digo que algún monster, si te ve moverte de manera consciente, puede inducirte a pensar que por allí vas muy mal...

En fin, que actuar sin los monster no es tan sencillo, pero para verles hace falta la interacción con otras personas, porque afortunadamente en este planeta están pasando muchísimas cosas buenas; y ya no hace falta ser el anacoreta en una montaña escondida para encontrarnos a nosotros mismos...

Cuando permanecemos aislados, porque nos creemos puros y especiales y no queremos ser contaminados por los monster de otras personas; estamos operando desde uno de los nuestros. Aquí haré otras analogías sencillas:

Vida sin interacción humana.


Vida con interacción.

Aunque también opino  que hay momentos en la vida que es necesarios hacer ciertas distancias para vernos a nosotros mismos, eso dependerá de cada quien y de cada caso; porque reitero que no hay modelos preestablecidos para esto.

Conclusión: nuestros monster operan siempre en resonancia con otros monster foráneos, es allí cuando podremos verles desde nuestro yo consciente previamente activado, que aunque sea un diminuto 2% de nosotros es muy, muy potente. Si el mismo, va consiguiendo poco a poco desprogramar cada monster que vaya entrando a danzar en la escena, se hará cada vez más fuerte. Nuestro sistema operativo irá mutando. Lo que hacemos es desinstalar los programas monster, y en su lugar instalamos programas equivalentes al 2% original.

Y por cierto... dedicarnos a observar los monster de otras personas, es la actitud más ciega e ignorante en la que podemos caer, ya que si hacemos eso el proceso es de retroalimentación y empoderamiento de nuestros propios monster.

Yo acabo de pasar  por muchas distracciones, he tenido que plantarle cara a algunos de mis monster... La percepción del logro es una fusión de mente, corazón y cuerpo. Mi comprensión ha dicho SI, mi sentir ha dicho SI, mi cuerpo ha dicho SI... Otro maravilloso reset... Estoy feliz, camino hacia un yo unificado...


Unar Idycula
04/12/2018
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Uyuyuis* De una serie de TV que veía cuando era una niña: 

Goldar: Monstruos del espacio (Serie de TV)


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