Buscar este blog

lunes, 3 de diciembre de 2018

Carta Abierta a un Profesor

(La imagen: Fractal de Mandelbrot)

Hace algunos año ya, funciono desde mis pulsos internos, a veces parecen incoherentes o irracionales, pero estoy aprendiendo a discernir los verdaderos de los falsos (falsos: los mentales)...

Yo quería realizar el curso que acabo de culminar de LSE en horario de tarde, pero al fin y al cabo hacerlo. Me llamaron de dos centros, en uno de ellos, dicho curso se daría por las mañanas y en el otro por las tardes. Fui primero al de las mañana, me apunté, me dijeron: hay muchas solicitudes, te avisaremos si entras. Luego acudí a la charla del de las tardes: ese día llovió muchísimo, me perdí buscando la dirección, llegué 40 minutos después, encima se me rompió el paraguas. Imagino que tuvieron compasión de mi aspecto y me lo contaron todo a mi solita. Y dijeron lo mismo que en el otro: ya te llamaremos... También me llamaron tres días después. 

Mientras yo buscaba la dirección, casi a punto de ponerme a llorar, pero sin desistir pensando que tenía que llegar como sea; el móvil no paraba de sonar, pero yo no contestaba. Al final de aquella caótica mañana, me doy cuenta de que del otro centro me llamaban para decirme que tenía cupo en el curso.

No sabía qué hacer, porque yo quería hacer el curso por las tardes. En el de las mañanas me dijeron que las clases las daba un profesor, en el de las tardes una profesora. Mientras regresaba a casa en el metro... pensamientos disyuntivos; ¿Qué hago, qué hago? "Pepita Grilla" decía es un profe, y le hice caso...

Querido profesor, ya te lo he dicho alguna vez: si no fuese por tu alma, yo que ya poquísimas cosas hago por deber u obligación; esto me habría sido cuesta arriba.

Formar a otros, va más allá del mero hecho de transmitir paquetes de contenidos, tú tienes lo que hay que tener y es amor por lo que haces. 

No voy a llenarte de halagos, las palabras nunca alcanzan a expresar los verdaderos sentimientos, y la vibración real de un sentimiento igual de real; se sostiene y se transmite. 

Si las palabras no surgen de una resonancia interior real; no sirven de nada, y un sentimiento verdadero necesita poquísimas palabras.

Nos has entregado tu amor por lo que haces, eso no tiene precio. Todo lo demás está en los libros, apuntes, etc., y yo soy muy buena autodidacta. Me quedo con ese tesoro, y como tampoco me averguenzo de mis sentimientos; te digo profe: que te amo con un amor universal, desapegado y limpio. 

GRACIAS!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario será bien recibido, gracias.